No es necesario comulgar con el 'realismo capitalista', descrito como mecanismo deprimente por Mark Fisher, para sentir que no solamente está colapsado el futuro a la manera proto-punki sino que la palabra 'futurismo' ha terminado por volverse elástica o mero significante vacío. Agotado el recurso a los 'países invitados' en ARCO ha llegado el momento, con la catástrofe del Antropoceno como destino, de volver la vista al Amazonas. Recuperando la vieja costumbre de dar las malas noticias de entrada, sugiero que el boom del 'amazofuturismo', en el contexto cínico del mundillo del arte, puede funcionar como un divertimento y, lo peor de todo, una pose oportunista. Bastaría recordar aquella proclama marinettiana según la cual un automóvil a toda velocidad es...
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