No se puede hablar de la Trinidad sin hablar de sus corralones , las históricas viviendas que se construyeron fuera de las murallas de la antigua ciudad. Al otro lado del río Guadalmedina, miles de familias de clase trabajadora se instalaron a principios de los siglos XVIII Y XIX en los patios comunes que, junto a las calles estrechas del barrio, crearon su propio sello de la Málaga tradicional. Inspiradas en el tipo de vivienda del pasado romano y andalusí, llegaron a acoger a infinidad de vecinos que buscaban construcciones baratas y cercanas a las antiguas fábricas donde trabajaban en jornadas de entre 12 y 14 horas con unas condiciones de vida precarias. A pesar de las condiciones, este tipo...
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