La fiscal pide la absolución de David Sánchez: no ve "ninguna prueba" que tumbe su presunción de inocencia
La Fiscalía ha pedido en su informe final la absolución para David Sánchez y el resto de acusados por su supuesto enchufe en la Diputación de Badajoz. "Ninguna prueba que se ha practicado aquí desvirtúa la presunción de inocencia", ah puesto de relieve la fiscal Begoña García Boró, minutos después de que el abogado del PP, Alberto Durán, haya alertado al tribunal sobre las supuestas operaciones de las "cloacas del PSOE" para dinamitar esa causa "controlando a la Fiscalía".
La fiscal ha lamentado que se haya puesto "en tela de juicio la actuación de la Fiscalía", y a este respecto ha puesto de relieve que el Ministerio Público ha negado la existencia de una investigación prospectiva, como mantienen la mayoría de las defensas de los acusados. Así, ha salido en defensa de la actuación de la Fiscalía: "Quiero reivindicar la actuación del Ministerio Público". Y aunque ha incidido en que "es cierto que nos regimos por el principo de dependencia jerárquica", ha destacado que "sobre todo por el principio de legalidad", de lo que ha dicho sentir "orgullo y dignidad".
Para la fiscal, "no hay ninguna prueba de que en ese procedimiento se hayan determinado arbitrariamente" los méritos a valorar para ajustarlos al perfil del músico. Tampoco ve indicio alguno de que se determinase una forma grosera, arbitraria en justicia, ilegal de que el nombramiento de David Sánchez como coordinador de las actividades de los conservatorios de música de Badajoz".
Según ha expuesto ha quedado acreditado que tras incorporarse al puesto "ejerció su actividad" y que "tenía despacho" y "relaciones con los directores de los conservatorios", con quienes se reunía "al menos una vez al mes".
"Puntuados de la misma forma"
Según la representante del Ministerio Público (que ha vuelto a quejarse de que las acusaciones populares hayan añadido hechos nuevos a su relato acusatorio, algo que el tribunal niega), ni la instrucción ni el juicio "ha acreditado la concurrencia de los tipos penales" (tráfico de influencias y prevaricación) que se imputan a David Sánchez y a los otros diez acusados.
En cuanto al puesto de coordinador de conservatorios que se adjudicó a David Sánchez en 2017 "ya existía" y venía siendo desarrollado por "un insigne músico de la ciudad de Badajoz". Fue, ha explicado, tras su jubilación cuando el cargo fue desarrollado por diversos funcionarios fuera de su horario laboral
"No hay ningún solo correo que pusiera un reparo a que el puesto fuese de alta dirección" (que no obstante despertó los recelos del sindicato CSIF), ha afirmado insistiendo en que solo hubo disparidad sobre el encaje en el organigrama.
"No existe ninguna reclamación, advertencia ni recurso posterior, ni por diputados de otros partidos políticos", ha destacado. "Nadie puso un pero, nadie puso un reparo".
La fiscal -que negó discrepancias entre las actas- ha enfatizado que "todos los aspirantes" al puesto que fue a parar a David Sánchez "fueron puntuados de la misma forma" porque "se valoraron los criterios objetivos".
"Están acreditados sus méritos"
En su informe final, ha destacado que que "no consta" ningún acto de influencia o de "presión moral" para decantar la adjudicación en favor de David Sánchez.
García Boró ha defendido la cualificación del músico para ser elegido para el puesto de alta dirección. "Están acreditados sus méritos", ha puesto en valor.
Sí ha admitido que quizá fue "descortés" por no contestar a una de las candidatas, Cristina de Frutos, cuando le trasladó por correo que se sintió perjudicada, aunque ha subrayado que "no formuló denuncia alguna". Si así lo hubiera hecho "y se hubieran advertidos indicios racionales de criminalidad" contra David Sánchez hubiera sido el Ministerio Público el que hubiera liderado la acusación.
En su exposición, ha avalado también la modificación de su puesto de trabajo en 2022 (según las acusaciones, se enmascaró la creación de uno nuevo para sortear la convocatoria de un concurso abierto a otros candidatos). "Simplemente fue un cambio de nomenclatura, ni siquiera se consultó a David Sánchez. No hubo ninguna ilegalidad", ha remarcado. "Siguió realizando las mismas funciones y otras que se le añadieron", ha añadido.
García Boró ha asumido la "relación personal y próxima" entre David Sánchez y Carrero, pero según ha insistido "no ha quedado acreditado que fuera una relación laboral". Entre ellos, ha añadido, confluían solo "determinados hobbies".
