La continuidad de Mazón pesa cada día más en el PP
No hay nadie dentro del PP que a día de hoy quiera hacer gala de su apoyo a Carlos Mazón, salvo que no le quede más remedio. Nadie quiere quemarse ni defender en público a quien consideran como un «activo tóxico» para el partido. Las dudas sobre la continuidad del presidente de la Generalitat crecen en la organización popular, aunque tampoco ven una salida fácil a la encerrona en la que se han metido ellos mismos.
Cargos nacionales y valencianos trasladan «sotto voce» cada vez con más insistencia lo «insostenible» de la situación: «Sus contradicciones y medias verdades» tapan lo bueno que se pueda hacer en la reconstrucción y también la crítica a los fallos del Gobierno de Sánchez y a sus «mentiras», empezando por las de la delegada del Gobierno. Por eso, la pregunta en estos momentos es hasta cuándo «es sostenible» para la dirección nacional mantener a Carlos Mazón al frente de la Generalitat, mientras que sus contradicciones y múltiples versiones le acorralan más con el paso del tiempo.
Esta cuestión preocupa cada vez más en Génova, aunque se imponga el silencio. Y hay voces dentro del grupo parlamentario que reconocen no entender por qué Mazón «no se ha centrado en la reconstrucción», después de haber cumplido lo que se le pidió, que dijera que se iba. «No va a poder escapar de lo que hizo en ese día. Está preso de lo que hizo y de lo que dejó de hacer. No puede salir a la calle sin que le abucheen, y la mayoría son espontáneos, no son escraches organizados por la izquierda».
El presidente autonómico sigue en «la UCI» y las encuestas lo que confirman es que no tiene manera de reflotar. La única solución sería encontrar algún tipo de acuerdo con Vox que permitiera al PP obligarle a dar un paso al lado sin perder el Gobierno autonómico, pero esa solución ni se está explorando. «Nos hemos atado a su figura y esto no va más que a empeorar», sostiene un miembro del comité de dirección del PP.
Sin embargo, oficialmente en Génova avisan de que «no hay novedad» sobre el futuro de Mazón, aunque sean cicateros a la hora de mostrar su apoyo. La posición no es homogénea dentro de la dirección. Hay un sector que niega que tenga que dimitir. «Tenemos que acompañar al soldado», dicen. Hay otras voces que creen que cuanto más se tarde en reaccionar, peor será la cura.
La misma pregunta, la de si seguir sosteniendo a Mazón es viable, comienza a sobrevolar en los territorios. Ningún barón ha mostrado públicamente su apoyo a Mazón desplazándose hasta la Comunidad Valenciana. En el entorno del presidente valenciano aseguran sentirse respaldados por Isabel Díaz Ayuso, María Guardiola o Juanma Moreno. Aunque la realidad es que tan solo el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, se sentó junto al presidente valenciano este mismo lunes, presentándole en un foro en Madrid.
Las diferentes versiones que ha dado en los últimos cuatro meses sobre su hora de llegada al Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) y su papel en la gestión de la crisis le dejan contra la pared. La última parece ser la definitiva, pues es la que ha contestado por escrito a la jueza. Llegó a las 20:28h a la sede de este organismo. Lo que hizo desde que acabó el almuerzo de aquel día, que comenzó a las 15 horas en el restaurante El Ventorro, no se sabe todavía con exactitud.
Cinco horas desaparecido que ni Mazón ni el equipo de presidencia han explicado, aunque sí se han facilitado las llamadas que hizo y recibió desde las 17 horas hasta que llega al Cecopi. Un total de 16, que Mazón alega que sirven para demostrar que no estuvo «incomunicado».
Esta última versión, en la que confirma que llegó a las 20:28 horas al Cecopi, es una vía de escape de la investigación judicial sobre cuándo se emitió la alerta y si se retrasó por esperarle. En la Generalitat preocupa hasta dónde llegue la jueza en su exigencia de responsabilidades penales.
La pregunta que se hacen ya desde otros partidos con representación en Valencia es si el presidente puede seguir en su cargo en las próximas Fallas. «Irá con arrojo», asegura un miembro de la dirección del PP. La prueba de fuego está en el balcón del Ayuntamiento de Valencia a la hora de la mascletá. La manera en la que reaccionarán quienes se congreguen en la plaza es una incógnita. Pero todo apunta que no habrá normalidad pues comienza a ser habitual que, allá donde va, no es bien recibido.
Por otra parte, el PP ha utilizado su mayoría en el Senado para imponer una agenda en la comisión de investigación que incluye a Mazón y a siete ministros, pero que deja fuera a los consellers. Sí han citado a Pedro Sánchez, a la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana e incluso al expresidente Ximo Puig. También se ha citado a una diputada de Compromís.