En mitad del debate en España sobre la prisión permanente revisable, que también ha pedido recientemente su padre, este sábado se cumplen diez años de la desaparición de Mari Luz Cortés, la niña de cinco años que murió en 2008 en Huelva a manos de Santiago del Valle y su hermana Rosa, ambos condenados en 2011 a la pena de 19 años de cárcel por un delito de asesinato y a la de tres años por un delito de abuso sexual, el primero, mientras que su hermana lo fue a nueve años como cómplice de asesinato.