Campazzo pide ayuda
Las manos mágicas de Campazzo no le bastaron al Real Madrid para ganar en Valencia y dar un gran paso hacia la cuarta plaza. El argentino estuvo en los fantásticos números que acredita últimamente, pero sus piernas empiezan a pedir algo de ayuda después de muchos partidos sin Llull ni Doncic. Randle, aunque ha intentado echar una mano, no está para nadie. Le va a venir bien al equipo recuperar a Luka mañana mismo ante el Zalgiris para que no se escape el objetivo prioritario para los de Pablo Laso: acabar la fase regular en el cuarto puesto y tener el factor cancha a favor en los «playoffs». Estar entre los ocho ya se lo garantizaron ayer a pesar de la derrota, pero eso ya se esperaba. El Valencia no se jugaba nada más que darse una alegría y tomar carrerilla para defender su título de Liga Endesa y vaya si lo hizo. Más enchufado que su rival la mayor parte del tiempo, aceptó un intercambio de golpes en ataque en el que nunca flaqueó.
Dubljevic volvió a ser ese pívot decisivo del final de la temporada pasada en colaboración con Pleiss y ambos se unieron a la fiesta colectiva en el lanzamiento exterior. Los diez jugadores naranjas que entraron en pista anotaron al menos un triple para un 15 de 30 alucinante. A muchos de los madridistas les faltó un punto de chispa, más en defensa que en ataque y con semejante puntería enfrente fue imposible. El primer bombardeo local lo encajó el Real Madrid para dejar todo abierto al descanso (46-40), aunque nada más volver del vestuario un parcial de 7-0 endurecía la remontada.
Un 2+1 de Campazzo y la bandeja al contragolpe de Causeur insinuaban el cambio de signo en el choque (70-65, min 32), pero otra vez se recompusieron los de Vidorreta para mantener al rival siempre a remolque. Perdió el Madrid y ganaron sus dos principales competidores por el cuarto lugar (Zalgiris y Panathinaikos). Precisamente los lituanos visitan mañana el WiZink Center, en 40 minutos absolutamente decisivos. Quizá en ellos pensaron por momentos los de Laso, que tienen que jugar en Belgrado y recibir al Brose antes del final. El pequeño margen de error que tenían se quedó en Valencia, pero está en sus manos ser cuartos. En las mágicas de Campazzo y en las de Doncic, que llega a tiempo al rescate.
