Arrecife: Unas 500 especies colonizan las tuberías de una antigua central
La central térmica de Sant Adrià del Besòs se construyó en 1912 como planta de producción eléctrica de quema de carbón. Desde entonces su evolución ha ido pareja a la del entorno del río Besòs, de alta concentración histórica en producción de energía, y también a la evolución del uso de combustibles a lo largo de este siglo. En 1950 se transformó en central alimentada por fuel pesado y en el año 2002 debido a un acuerdo con la Administración, se pasó a utilizar gas natural. Eso porque la central pertenece a la zona metropolitana de Barcelona y el gas natural evita en gran medida la contaminación por azufre y reduce las emisiones de NOX.
La central echó el cierre definitivo en el año 2011 y la producción energética la asumieron cuatro grupos nuevos de ciclo combinado que se construyeron en la zona y que están desde entonces en funcionamiento.
