Así se grabó «Alaska y Mario»: «No hacemos telebasura»
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Acompañados por su familia y amigos, Rossy de Palma, Pedro Almodóvar, Loles León, Fabio McNamara, Lolita, Rosario, Elena Furiase, los Javis, Brays Efe, Ana Torroja e incluso los futbolistas Torres y Koke. «Lo que me ha gustado es que siguen presentes David Delfín y Bimba Bosé, estuvimos también con su hija. Es muy emotivo, me siento privilegiado por estar rodeado de personas tan buenas», reconoce Mario. Sin embargo, subraya el cantante, todos estos amigos están avisados de que ellos van con cámaras y aparecen si así lo desean. «Nunca obligamos a nadie y siempre les advertimos antes de que vamos con cámaras. Además, intentamos no ser invasivos», plantean.
De hecho, el equipo que graba en su casa («no es tan grande», subraya Mario entre risas) apenas llega a diez personas: dos cámaras, un técnico de sonido, una guionista y el montador. «Nos reunimos para preproducir y ver cuál va ser el hilo conductor de la temporada, pero luego no se hace todo. A veces surgen otras cosas y se graban», reconocen. Suelen estar entre ocho y doce horas, dependiendo de los eventos que surjan en el día. Cada programa tardan cerca de una semana en producirse. «Las grabaciones han sido intensas porque yo soy intenso», bromea Vaquerizo,
que ha demostrado en más de una ocasión que no tiene pelos en la lengua ni para hablar de política. Y menos ahora que su amigo, Màxim Huerta, es ministro de Cultura. «Si hacen uno de cómicos, entretenimiento y alegría que me llamen». «Pues a mí no, porque el arte debe ser algo libre, sin directrices. El humor es algo muy propio y cada uno tiene una idea distinta», zanja su mujer.
