La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) acordó el viernes pasado un incremento de la producción de millones de barriles por día (mbd). La OPEP cumplió con lo que había pedido la Agencia Internacional de la Energía y el propio Donald Trump para evitar que los precios siguiesen subiendo. Sin embargo, una semana después de este acuerdo, el petróleo Brent ha subido un 7,4% y amenaza con volver a los 80 dólares, el nivel que disparó todas las alertas. La demanda mundial es fuerte, los riesgos en la oferta son muchos y capacidad excedente de producción de la OPEP es poca.