De reversa presupuestal, mami
Casi todos sabemos querer, pero pocos sabemos apreciar un recorte presupuestal. Más cuando es en materia cultural y universidades públicas. Como si no fuera suficiente mala noticia de que Juanga no volvió de entre los muertos, que Luismi pide perdón por sus errores (con razón dicen que el Sol se murió hace mucho tiempo y que los sustituyó un doble tamaño Rotoplás), y que señalan a ese gran prócer que es Morales Lechuga como receptáculo de los sobornos del narco en su época de procurador salinista, todavía hay que vivir estos ataques a la cultura y las universidades.
Afortunadamente, muchos grupos de artistas, intelectuales y creadores salieron a las calles a manifestarse contra todo esto.
Digo, está bien que en estos rubros hay abusos, excesos y aviadurías, y que muchos rectores viven como ministros de la Tremenda Corte, pero no se ve bien que anden tijereteando donde menos se debe y hace mucha falta.
Bueno, la cosa estuvo tan brava que hasta personajes y partidos a los que por lo regular los asuntos culturales les son fundamentalmente intramusculares ahora se ponen aguerridos y señalan con índice de fuego.
Hay quien dice que es un milagro más de la Cuarta Transformación. Digo, ver a los panistas conmovidos por la cultura no es cosa de todos los días; incluso los priistas amenazan con salir a las calles a protestar (inserte aquí risas grabadas): no se diga los del PRD, que sin saber ni leer ni escribir también salió a dar la lucha combativa.
De hecho en cualquier momento veremos a los líderes de esas bancadas saliendo a decir que gracias a su denodado esfuerzo, producto de sus altas preocupaciones, López Obrador anunció que había sido un error hacer esos recortes culturales.
Y seguramente así fue, jeje.
Esperemos que esto no signifique que las instituciones culturales se olviden de hacer una revisión a la manera en que administran sus recursos, y que los rectores y altos funcionarios universitarios se gobiernen y no quieran vivir como pachás.
Es que casi todos sabemos querer, pero pocos saben transparentar.
jairo.calixto@milenio.com
@jairocalixto