Menos mal que queda algún resquicio de la televisión que no es pura bazofia. Cuán equivocados estábamos cuando a finales de la década de 1980 creíamos que la televisión privada nos iba a traer la libertad. Es cierto que lo hizo durante unos lustros, al aportar información no controlada por el poder político del momento. Pero no pasó mucho tiempo antes de que los periodistas que gestionaban esas cadenas fueran sustituidos por empresarios -que no editores- a los que sólo importaba la cuenta de resultados. De las tres cadenas privadas resultantes de las concesiones de los gobiernos de González y Zapatero, una de ellas, Cuatro, originada en Prisa, ya no ofrece informativos. Y otra, La Sexta, sólo ofrece propaganda política....
Ver Más