El aspecto más importante de la ley electoral europea es que no existe. Los diputados al Parlamento Europeo se eligen en cada país según las reglas nacionales y son enviados a Estrasburgo con lo puesto, para que se organicen a través de los grupos políticos europeos, donde a veces coinciden representantes de partidos que a su vez pueden ser incompatibles entre ellos si se mantuvieran a escala nacional. En estas circunstancias, el mantenimiento de la disciplina de voto dentro de los grupos políticos es un ejercicio de equilibrismo que obliga a un permanente ejercicio de búsqueda de compromisos. La ratificación el pasado martes de la alemana Ursula Von der Leyen como presidenta de la Comisión, que sería el gesto más...
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