Evidentes grietas en la muralla rodeadas de vallas por precaución que impiden el tránsito de personas, grafitis por toda la histórica fortaleza e incluso un refugio improvisado para personas sin recursos. Así se encuentra la ladera este del Castillo de San Fernando, un hito histórico que data de la 1812 en plena Guerra de la Independencia y al que recientemente ha acudido el alcalde, Luis Barcala, acompañado de concejales del gobierno municipal de Alicante.