Un paréntesis demasiado corto en las UCI de la provincia
No se habían recuperado del tsunami de primavera cuando se han visto engullidos por la segunda ola de la pandemia de coronavirus. El personal de las UCI de la provincia vuelve a ponerse en primera línea de la trinchera en la lucha contra el virus. Lo hacen cansados y muchos de ellos enfadados. «Sigue habiendo mucha gente que cree que esto es como una gripe y llevan una vida normal. Aquí dentro ves cosas terribles y te das cuenta de que el virus es como una lotería de la que nadie está exento». Quien así habla es una enfermera de la UCI del Hospital General de Elche que prefiere mantener el anonimato y para quien apenas ha habido respiro desde que el pasado mes de marzo empezó la pesadilla. «Dimos de alta al último enfermo de covid de la primera ola a finales de julio y el 4 de agosto ya nos llegaba el primero de la segunda ola». Para esta profesional, hay una gran diferencia a lo vivido la pasada primavera. «Entonces se paró todo el país, lo que hizo que tuviéramos un pico muy elevado, pero que bajó muy rápido. Ahora hay que alternar la asistencia al covid con la actividad normal del hospital, por lo que esto es un goteo al que no le vemos fin».