Toda crisis de gobierno reconoce y revela la existencia de un gobierno en crisis como condición previa. De idoneidad, de crédito, de cohesión o de eficiencia. Pocas veces, sin embargo, se acaban los problemas mediante un simple relevo de piezas; a menudo esa función taumatúrgica ni siquiera brota de espasmódicos volantazos de estrategia que en lugar de facilitar soluciones las ahuyentan. Con la escabechina del día de san Cristóbal, Sánchez ha intentado desmarcarse de sus propias huellas, conjurar su desgaste ajusticiando sombras de la forma más cruenta, poner distancia con sus fracasos y abrir la expectativa de una nueva época. No busca soluciones sino olvido, no persigue eficacia sino amnesia. Siente en el cogote el aliento de la derecha y...
Ver Más