En el lenguaje militar, lo que está sucediendo en estos días en Afganistán sería concebido como una retirada en desorden, ni siquiera un repliegue, como el que efectuaron las tropas españolas expedicionarias en Irak en 2004 tras la orden del presidente Rodríguez, en el que al fin y al cabo hubo dispositivos, norteamericanos, que protegieron ese indigno movimiento, militarmente impecable, y lo califico así porque los iraquíes necesitaban nuestra presencia, y porque Naciones Unidas lo había solicitado (CSNU.1483 y siguientes).
En cualquier caso, lo que viene a significar esta situación, en ese martirizado país, es el fracaso, una vez más, de la política, de la estrategia, de la moderna y holística contrainsurgencia, de las Naciones Unidas, de la OTAN, de la...
Ver Más