La plantilla de Acción Social del Ayuntamiento de Alicante ve peligrar la continuidad de alrededor de 120 puestos entre trabajadores sociales, psicólogos, educadores y técnicos en inclusión social, entre otros perfiles, y que el servicio vuelva a desmantelarse el 31 de diciembre, como está sucediendo en los últimos años, pese al acuerdo alcanzado por la administración local y la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas que dirige Mónica Oltra para la «colaboración y coordinación administrativa y financiera en materia de servicios sociales entre los años 2021 y 2024». En la práctica, este pacto a dos bandas, que lleva gestándose desde hace tiempo, garantizará la estabilidad de la plantilla, evitando el despido del grueso de trabajadores cada final de año, que dejaba a los servicios sociales municipales sin apenas personal durante el primer trimestre del ejercicio siguiente, lo que disparaba las listas de espera y demoraba la atención a menores y la elaboración de los informes de dependencia, sobrecargando a los trabajadores que se mantenían en su puesto hasta que volvían a recomponer los equipos.