Tras el brevísimo paréntesis que nos dio la ola de calor ayer miércoles esta madrugada ha vuelto a ser bochornosa, una de las más “pegajosas” de lo que va de verano, debido a que en muchos municipios la temperatura mínima no bajó de los 25 grados con puntas de grado de humedad que en determinadas horas llegó a alcanzar el 80%, lo que hace prácticamente imposible conciliar el sueño. Los expertos recuerdan que para que el cuerpo humano descanse por la noche la temperatura debe estar en torno a los 18 grados. Hoy y el fin de semana vuelve a recrudecerse esta segunda ola de calor del verano con la previsión, según la Aemet, de que las máximas alcancen los 35 grados en la costa y rocen los 40 grados en el interior el sábado y el domingo. El riesgo de incendios forestales sigue siendo máximo.