El PSG marcó uno de los goles más tempraneros de la historia. El segundo más rápido de la historia de la Ligue 1: a los ocho segundos de partido, el campeón sorprendió al Lille con un tanto de
Mbappé.
Messi sacó de centro del campo, combinó con
Sergio Ramos, éste con
Neymar y el brasileño le dejó el balón al argentino para que lanzara en largo a la carrera de
Kylian. Solo, frente al arquero, definió con una vaselina sutil después de la cual se abrazó con todos sus compañeros de manera efusiva.
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