Con la asignatura suspendida pero sin exámenes y sin la necesidad de estudiar este verano para aprobar. Así se encuentran cientos de alumnos este verano en la provincia, tras la retirada de los exámenes de recuperación en la Lomloe, la también conocida como ley Celaá. Una de las consecuencias directas de esta nueva reglamentación se ve en las academias de refuerzo, que están registrando un agosto inusual al apenas tener al 40% de los alumnos que habitualmente acudían a estos centros en verano.