Hay veces que los jugadores, por cuestionable que sea su rendimiento, tienen que aguantar demasiado. Es el caso de
Russell Westbrook, foco de numerosas críticas en su segunda temporada de los Lakers y que también debe hacer frente a faltas de respeto. Como le sucedió al base tras el
Lakers-Clippers del jueves que se saldó con una nueva derrota de los de oro y púrpura, esta vez en casa (97-103).
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