Los Angeles Lakers son capaces de lo mejor y lo pero en cuestión de días, horas y minutos. Anoche sacaron a relucir su mejor versión para dar cuenta de unos Phoenix Suns debilitados por las bajas de
Kevin Durant y Deandre Ayton, aunque no por ello menos peligrosos para un equipo tambaleante como los locales. Con
LeBron James ejerciendo de animador y técnico asistente de
Darvin Ham desde la banda, todavía lesionado y sin fecha específica de retorno, L.A. logró su segundo triunfo consecutivo (122-111) para volver a situarse en posiciones de
play-in, su objetivo de mínimos en este cierre de temporada regular.
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