Si se busca sintetizar en una noche el significado del amor futbolero desenfrenado, habrá que enfocarse en lo que sucederá este jueves en el renovado estadio Monumental. Ahí se disfrutará una simbiosis descomunal entre
Messi, su Selección y los 83 mil argentinos afortunados que consiguieron una entrada y que deliran por agradecerles la tercera estrella,
la Copa del Mundo atrapada en Qatar.
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