Cuando empezó la temporada el pasado mes de agosto,
Marco Asensio estuvo cerca de salir del
Real Madrid. Tanto que Ancelotti le dejaba en el banquillo con tal de que no cayera lesionado y pudiera truncarse una posible venta. Sin embargo, aquello no se dio y, una vez se cerró el mercado, su único objetivo fue trabajar para conseguir que este año no fuera el último en el que vestía de blanco. Comenzó un reto el cual ahora va llegando a su fin y, con término de su contrato, que sigue fijado para el 30 de junio, comienzan a terminársele las balas.
Seguir leyendo...