El número de enfermeros que abandonan España en busca de mejores condiciones laborales superó el millar en 2022 (1.100), una cifra que dobla a la del año anterior y que pone de manifiesto un problema estructural del sistema sanitario español que, lejos de solucionarse, continúa acrecentándose. La razón, como señala el presidente del Consejo General de Enfermería (CGE), Florentino Pérez Raya, es la alta tasa de temporalidad en el sector, ya que no baja del 30% en ninguna comunidad autónoma y supera el 40% en algunos casos. Unas cifras que distan del objetivo establecido por el Bruselas como condición para la ejecución del Plan de Recuperación tras la pandemia: que solo el 8% de los contratos sean temporales. Por su parte, el Gobierno replicó con un plan de estabilización del personal de los servicios de salud por el que los profesionales de la enfermería tendrán que hacerse fijos tras tres años ejerciendo como interinos, el Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud aprobado el verano pasado. Noticia Relacionada estandar No Dos años después de un tratamiento de fertilidad, descubre que el esperma utilizado no era del padre Luis García López La familia afectada ha denunciado al Hospital Puerta del Mar de Cádiz por un error en la manipulación de la muestra utilizada para la fecundación in vitro, que no corresponde al padre Sin embargo, la situación continúa siendo dramática, ya que la fuga de enfermeros se produce a pesar de la falta de profesionales que tiene el Sistema Nacional de Salud respecto a Europa. «Mientras que en Europa la tario es de 8,6 (enfermeros) por cada 1.000 habitantes, en España es apenas del 6,1. Esto conlleva una sobrecarga laboral que perjudica a las enfermeras, pero también, no lo olvidemos, a los pacientes», apostilla el presidente del CGE. La situación de los enfermeros españoles El CGE señala como muchos enfermeros tienen que enlazar contratos cuya duración se limita a días sin la posibilidad de rechazarlos, ya que ello supondría una penalización de cara a futuras ofertas -les llevaría directamente al último puesto de la bolsa de empleo-, independientemente de la justificación. Un factor al que añadir la falta de tutorización en las fases iniciales para los profesionales recién formados, una consecuencia más de la falta de personal que « genera estrés, inseguridad y ansiedad » en las nuevas incorporaciones, que en ocasiones tienen que asumir cambios de unidad sin la experiencia requerida. »¿De quién es entonces la responsabilidad cuando sucede algún problema que, desgraciadamente, puede comprometer la vida del paciente», se pregunta Pérez Raya. «De la enfermera no. La culpa es del sistema», añade. MÁS INFORMACIÓN noticia No Paciente con lupus: «Cuando me da un brote no puedo trabajar, paso las noches sentada» noticia No La mayoría progresista del Constitucional avala la supresión de ayudas a los centros que separan por sexos en la ley Celáa noticia No Dos años después de un tratamiento de fertilidad, descubre que el esperma utilizado no era del padre Todo ello se refleja en una encuesta realizada por el CGE a 20.000 enfermeros tras la pandemia, donde se notifica que el 80% se encuentran en una situación de estrés mantenido , el 75% padece ansiedad el 33% depresión. «No es de extrañar que muchos profesionales se estén planteando irse o directamente abandonar la profesión para dedicarse a otra cosa», concluye el presidente del CGE.