El Real
Betis no supo aprovecharse de la relajación de un Real
Madrid falto de energía tras su triunfo en la
Euroliga y, tras tocar con la yema de los dedos la permanencia, acabó perdiendo de forma cruel (79-77) un partido que ganaba por siete puntos a falta de dos minutos a manos de un Nigel
Williams-Goss que le condenó a la LEB Oro con nueve puntos consecutivos y, de paso, salvó 'in extremis' al
Covirán Granada.
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