Amparo Cacho, una mujer valiente de 84 años, se encontraba atrapada en un cuerpo que ya no toleraba más el peso del dolor, ella era plenamente consciente de la realidad a la que se enfrentaba. Su historia no solo es la de una lucha contra una enfermedad, sino también la crónica de una angustiosa espera que puso a prueba su paciencia y la de su hija menor en su deseo de morir dignamente.