El
Dreamland Gran Canaria se diluyó en
Podgorica ante un
Buducnost montenegrino que exhibió más acierto y músculo en la última jornada de la fase regular de la
Eurocopa (90-77), condenando al equipo amarillo a clasificarse tercero del Grupo B y afrontar con ello la eliminatoria previa de octavos de final, en la que se medirá al
Besiktas turco a partido único en el
Gran Canaria Arena.
Seguir leyendo...