Varios candados de pisos turísticos situados en el entorno de la Alameda, una de las zonas de Sevilla donde más proliferan este tipo de viviendas y más problemas suelen ocasionar a los vecinos, aparecieron en la mañana de este domingo salpicados de excrementos. Aunque ha habido protestas más o menos organizadas en la zona, es la primera vez que se ataca de una manera directa a estas instalaciones, lo que lleva a pensar que ese cierto estado de turismofobia que se respira en determinadas calles y manzanas de Sevilla, muy tensionadas por ese tipo de viviendas, no está lejos de estallar. De momento, parece un hecho aislado que se produce justo cuando el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz , ha presentado la primera propuesta para limitar las licencias de estas viviendas, bloqueada de momento por el principal partido de la oposición, que lidera el socialista Antonio Muñoz , con el argumento de que la restricción debería ser mayor. Mientras unos y otros discuten por las cifras del recorte, el malestar ciudadano sigue aumentando por el auge sin control de este tipo de viviendas que han expulsado de determinadas zonas de la ciudad a muchos residentes y encarecido sensiblemente los precios de los alquileres.