Enzo Maresca está demostrando desde el día uno en el
Chelsea que es un entrenador de ideas claras y fijas. No se achica a la hora de tomar decisiones complicadas o impopulares.
Lidió con la polémica entre Enzo Fernández y parte del vestuario blue por los cánticos racistas del argentino en la selección, le dio la capitanía y también ha ido tomando otras decisiones de peso como confiar en
Robert Sánchez bajo palos a pesar del fichaje de
Jorgensen.
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