Ayer se hizo oficial la llegada de
Rúben Amorim al banquillo del
Manchester United, que buscaba entrenador después de que hace unos días fuera destituido el neerlandés Erik Ten Hag. Y mientras el aterrizaje del ya ex entrenador del
Sporting de Lisboa ilusiona en Inglaterra, en Portugal no se ve con los mismos ojos. Todo lo contrario. De hecho, los medios aseguran que el vestuario del equipo luso es un polvorín. ¿Por qué? Lo cuenta 'O Jogo'.
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