Bruselas quiere centralizar la supervisión de los mercados financiero
La Comisión Europea ha presentado este miércoles una propuesta para impulsar los mercados financieros en la UE y evitar que el capital huya a destinos más favorables.
Según el informe presentado por el ex primer ministro italiano Enrico de Letta, los ahorradores europeos no tienen incentivos para invertir en el Viejo Continente, ya que no existe un verdadero mercado de capitales y esto hace que unos 300.000 millones de euros anuales de los 33 billones que atesoran las familias europeas acaben al otro lado del Atlántico. Con estos beneficios, la industria estadounidense se ve reforzada.
Para paliar esta situación el Ejecutivo comunitario propone una serie de medidas entre las que se encuentra reducir la fragmentación de los mercados, animar a los ahorradores a que inviertan en otro tipos de productos de inversiones de capital (el 70% de los ahorros están guardados en depósitos y tan solo el 30% restante en otros instrumentos) e impulsar los planes de pensiones.
Además, Bruselas asegura que la utilización de dinero privado permitirá rebajar la factura de dinero público. Según el ex presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, la UE necesita 800.000 millones de euros anuales para reducir la brecha de competitividad con Estados Unidos y China que no ha parado de crecer durante las últimas décadas.
Uno de los puntos más polémicos reside en centralizar la supervisión financiera. Una propuesta realizado por Letta, quien abogaba por un único supervisor, y defendida también por Francia. Pero estas iniciativas han chocado con una revuelta protagonizada por países pequeños como Irlanda, Luxemburgo y Estonia, que temen que sus autoridades nacionales pierdan competencia.
Todo indica que Bruselas ha renunciado a poner en marcha un único supervisor, pero abre la puerta a que las tres autoridades europeas tengan más poderes.
“La supervisión única debería ser un objetivo de la Unión de Ahorro e Inversión para asegurar que todos los operadores del mercado financiero reciben el mismo trato supervisor independientemente de su localización en toda la Unión”, asegura el texto presentado este miércoles. Parar armonizar esta supervisión, el Ejecutivo comunitario señala que esto requerirá un “nuevo equilibrio entre la responsabilidad supervisora a nivel de la UE y nacional”.
“La convergencia ha mostrado sus méritos pero también sus límites. Tolerando duplicaciones, divergencias o ineficiencias eleva aún más el coste de invertir en la UE y erosiona la confianza”, ha asegurado la comisaria de Estabilidad Financiera María Luis Albuquerque.
Además, Bruselas también quiere mejorar el acceso de las empresas al capital de riego para que puedan crecer.