La reunión mantenida ayer en la sede de la
RFEF con los clubes 16 clubes de la
Primera división de Fútbol Sala, entre ellos el
FC Barcelona, ha servido para sentar las bases de una auténtica revolución para este deporte. Revolución liderada por el nuevo presidente
Rafael Louzán con vistas a revitalizar un deporte que ha sufrido una caída muy importante desde la llegada a la presidencia de
Luis Rubiales en mayo del 2018.
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