Pío Baroja, a los vecinos de Vera de Bidasoa que, viéndole cavar en el huerto de Itzea, le preguntaban «¿qué, don Pío?, ¿trabajando?», les contestaba cortésmente: «no, descansando». Cuando le sorprendían sentado a la sombra del árbol más frondoso del jardín, al preguntarle ellos: «¿Descansando, don Pío?», respondía irritado: «¿no ven qué estoy trabajando?». La anécdota ilustra el proverbial laconismo vasconavarro y la proverbial sabiduría vascopirenaica, desde la cual don Pío y su sobrino Julio Caro Baroja –un par de polígrafos donde los haya habido– pasaban por escaqueadores natos. Sin permitir que le preguntaran nada, Óscar Puente abroncaba el lunes a los intrépidos reporteros de una cadena privada de televisión, con un desabrido «¿no ven que estamos trabajando?». El escenario...
Ver Más