Lo cierto es que hoy en día pocas veces nos paramos a mirar el ticket después de comprar o consumir algo. Desde que pagamos con tarjeta, con el reloj inteligente o con el móvil, y con el auge de los recibos electrónicos, casi nunca caemos en que siempre hay que revisar que lo que has comprado se vea correctamente reflejado en la factura.
Pues, aunque no es común, algunas veces pueden haber errores.Seguir leyendo...