Empezar a salir en bici es como abrir una puerta nueva al deporte: paisajes, libertad, aire fresco, sensación de velocidad, etc. Pero también agujetas donde no sabías que podías tenerlas, culottes que aprietan, cuestas interminables y amigos que parecen llevar un motor oculto en el cuadro. Y es ahí, justo en ese choque entre la ilusión y la realidad, donde muchos se frustran.
Lo importante está en saber cómo progresar en el ciclismo sin caer en la trampa de compararte o exigirte más de lo que tu cuerpo puede dar en ese momento.
Seguir leyendo...