Todavía poco reconocidos como lo son, los
Indiana Pacers son una delicia de ver, un espectáculo a la vista que no encuentra parangón ahora mismo en la NBA con un vertiginoso baloncesto a la velocidad de la luz inalcanzable como lo fue anoche para los
Cleveland Cavaliers. El conjunto del ‘español’
Kenny Atkinson, el mismo que dominó la temporada regular en el Este, se vio deslumbrado y vilipendiado por la brillantez de los Pacers (129-109), que pusieron el 3-1 en la serie con el añadido de asestar tal golpe moral a los Cavs. Las
Finales de Conferencia se preparan de nuevo para recibir a Indiana, que clama por un
rematch con unos
Celtics abajo en su serie contra los Knicks (2-1) que les clavaron un 4-0 el curso pasado.
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