Poco podía imaginar cualquier aficionado medio a la NBA (menos si eres de Indianápolis, claro), antes del inicio de las semifinales de la Conferencia Este, que tras la disputa de los cuatro primeros partidos de
la serie entre los Cleveland Cavaliers y los Indiana Pacers, los de Ohio, nº1 en el Este y que cerraron la 'regular season' con una marca de 64-18 tras firmar uno de los mejores inicios de campaña de la historia de la NBA,
estarían contra las cuerdas, con un 1-3 desfavorable y hasta tres 'match ball' en contra.Seguir leyendo...