“Según los observadores extranjeros e internacionales, las elecciones en Belarús fueron libres, justas, transparentes y competitivas, en línea con los principios de las elecciones democráticas. Los observadores destacaron el alto nivel de la labor informativa y explicativa, el ambiente tranquilo y festivo durante toda la campaña electoral, la competencia de los miembros de las comisiones electorales, así como el gran interés de los ciudadanos de la República de Belarús por la vida política del país”, declaró Ígor Karpenko.