Máxima era la expectación por ver qué iba a suceder en el final de la
séptima etapa del Giro de Italia entre los grandes favoritos a pisar el
podio de Roma el próximo 1 de junio en el primer día de montaña duro de verdad, con el desenlace de la jornada en el primer puerto de primera categoría con rampas de hasta el 13%. Un día corto, de 168 kilómetros, con hasta cuatro puertos de montaña y en el que como decía el
director deportivo del UAE, Joxean Fernández Matxin antes de que empezara la jornada en
Castel di Sangro las diferencias no iban a ser muchas y el espectáculo quedaba reservado para los 2,8 kilómetros finales en
Tagliacozzo, dada su dureza.
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