El respeto es un pilar fundamental en cualquier relación humana, ya sea personal, profesional o social.
No permitir que te falten al respeto no es un acto de orgullo, sino una manifestación de autoestima, dignidad y límites saludables. Además, establecer estos límites no significa ser agresivo, significa saber decir “no” cuando algo te hiere o te incomoda, y hacer valer tu voz sin necesidad de gritar.
Seguir leyendo...