El
Sevilla no se juega nada en lo deportivo en la visita del
Real Madrid al Sánchez Pizjuán, que como el Barcelona hace un año, va a ser testigo de una nueva jornada de protestas de la afición nervionense contra el palco. A sus integrantes se les responsabiliza de la situación deportiva, económica e institucional que vive la entidad, con tres temporadas ya luchando por no descender cuando se había convertido en la envidia de España y Europa con 11 títulos desde 2006, 7 de ellos de Europa League.
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