Ayer no fue un buen día para el
Manchester City. Tampoco para
Pep Guardiola, claro. La derrota en la final de la
FA Cup ante el
Crystal Palace (1-0) en un partido al que no le faltó la polémica fue un fiel reflejo de lo que ha sido al fin y al cabo toda esta temporada para el equipo inglés. Los citizen acaban la campaña en blanco y con la incógnita de saber si estarán en Champions la que viene.
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