El primer paquete de
evoluciones que llevó Aston Martin en Imola fue una mejora real, pese a que las características de un trazado tan bacheado pudieran complicar de inicio la lectura de los datos y la busqueda de conclusiones claras. Sin embargo, de cara a Mónaco, parecía complicado que Aston Martin pudiera mirar a la Q3 en la crucial clasificación de este sábado, porque es casi imposible adelantar en una carrera en la que se estrena la obligación de realizar dos paradas a boxes (solo para esta cita). Todo ello, porque la principal debilidad del coche verde en este inicio de curso es el rendimiento en curva lenta. Pero Andy Cowell, Team Principal, sí cree que es posible pelear por la Q3.
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