Las últimas declaraciones del alcalde de Alicante, Luis Barcala, sobre las obras irregulares de la nueva sede de la Cámara de Comercio han hecho saltar las alarmas en el PSOE. Después de que el presidente de la entidad, Carlos Baño, asegurase que confiaba en "salvar" la planta que se ha levantado fuera de ordenación, el regidor alicantino confirmó que "estudiaría" las explicaciones de la organización antes de tomar una decisión definitiva, pese a que Urbanismo ya había comunicado la necesidad de demoler lo construido de más. Ahora, los socialistas reclaman al equipo de gobierno que aclare si se está planteando legalizar unos trabajos que, además, se han llevado a cabo sin licencia municipal.