Desde hace ya unos años,
pedir comida a domicilio se ha convertido en una actividad que cada vez más gente incorpora a su rutina semanal. Sea porque no tenemos ganas de cocinar o porque nos hemos quedado sin ideas,
muchos de nosotros recurrimos a este servicio de manera más o menos frecuente, en función de las ganas y, sobre todo, lo que nos queremos gastar.
Seguir leyendo...