Pep Guardiola puso fin a una temporada para olvidar logrando el objetivo mínimo que le quedaba: asegurar la clasificación para la Champions League. Ganador de la Premier League en las cuatro anteriores ediciones, el Manchester City, destronado por el Liverpool, tuvo que esperar a la última jornada para asegurar el tercer lugar y certificar su clasificación europea gracias a su triunfo ante el Fulham en Craven Cottage (0-2).
Seguir leyendo...