Ana Bueno Zurita y su familia saben que tienen una cita en Córdoba en los últimos días de mayo, justo cuando empieza la Feria de Nuestra Señora de la Salud . Desde hace tres décadas vive en Madrid, y no siempre pudo disfrutar de la fiesta de su ciudad. «Por cuestiones laborales hubo muchos años en que no podíamos venir a la Feria de Córdoba», cuenta a ABC en la caseta Amigos del Salmorejo y Peregil , en la que pasa una buena parte de la fiesta, porque se hicieron socios diez años atrás. Ella y su marido son de Córdoba, como toda su familia, y aquel tiempo en que las obligaciones del trabajo les impedían estar presentes en la última fiesta de mayo los marcaron tanto que decidieron que se había terminado el tener que añorarla . Ahora había que vivirla. «Nos encanta, estamos muy a gusto y tenemos aquí muchos amigos», relata. Ahora vivir la Feria de Córdoba es una prioridad para ellos, e incluso piden una semana de vacaciones no en verano, como tanta gente, sino en mayo, para poder disfrutar de la fiesta. Y si están en la ciudad no es para dejar pasar la oportunidad de estar en su caseta. «Pasamos aquí el día y nos retiramos por la noche , cuando llegan los jóvenes», cuenta Ana Bueno Zurita con el entusiasmo de saber que vive algunos de sus días más grandes en todo el año. En Amigos del Salmorejo y Peregil, premiada en varias ocasiones por su portada y por el mantenimiento de la estética , como uno de los buques insignia de la Asociación de Casetas Tradicionales , pasan ahora la Feria como ejemplo de que no hay que dejar de vivirla ni cinco minutos.