Geólogos revelan que se estaría formando un nuevo océano por la fractura de la corteza de la Tierra: un fenómeno único en el mundo
La grieta, que se extiende desde la región de Afar en Etiopía hasta el sur de Kenia, marca una línea clara entre las placas que se separan. Si este proceso continúa, el Cuerno de África podría convertirse en una gigantesca isla rodeada por un nuevo océano, alterando no solo la geografía, sino también la economía global.
El Sistema del Rift de África Oriental, que abarca más de 6.000 kilómetros, es considerado una de las zonas de rifting más activas del planeta. La fractura es visible a simple vista, con valles hundidos y elevaciones volcánicas que evidencian el dinamismo de la Tierra.
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¿Cómo se estaría fracturando la corteza de la Tierra?
Los científicos han revelado que este fenómeno, llamado rifting tectónico, es el proceso en el que grandes placas de la corteza terrestre se separan a medida que se estiran y fracturan. En la Depresión de Afar, tres placas tectónicas, la placa Nubia, la placa Somalí y la placa Arábiga, convergen, generando una zona de gran actividad geológica. Esta región es única en el planeta por la formación de una grieta en la corteza terrestre que se expande anualmente. Los expertos pronostican que, en un futuro cercano, esta grieta podría transformarse en un océano completamente nuevo.
Según Gilles Chazot, geólogo y profesor de la Universidad de Bretaña Occidental, el proceso que se observa en África Oriental es similar a la separación de América y África que, hace millones de años, dio origen al océano Atlántico. Chazot explica que "los océanos de la Tierra surgen de la fractura de un continente que se divide en dos".
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¿Se podría formar un océano nuevo?
A medida que el proceso de rifting avanza, el Cuerno de África, actualmente una región árida y desértica, podría sufrir una transformación geológica radical. La separación de las placas tectónicas llevará a la formación de una masa de agua que inundará gradualmente la zona, convirtiéndola en un nuevo mar o, con el tiempo, en un océano.
Este fenómeno podría modificar las rutas comerciales marítimas, abrir nuevas puertas a la biodiversidad marina y alterar los ecosistemas locales. Además, la aparición de un nuevo océano impactaría significativamente a las comunidades de la región, ya que las nuevas aguas transformarían el paisaje y generarían oportunidades para el desarrollo económico.
