Rusia confirma nueva ronda de negociaciones mientras Ucrania exige garantías previas
Rusia confirmó que enviará una delegación oficial a la ciudad turca de Estambul el próximo lunes 2 de junio, con la intención de continuar una segunda ronda de negociaciones de paz con Ucrania.
La noticia fue anunciada por el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, quien aseguró que la delegación estará lista para comenzar las conversaciones a primera hora del lunes. La misión estará encabezada por Vladimir Medinski, un estrecho colaborador del presidente ruso, Vladimir Putin, y quien ya lideró la representación rusa en la primera ronda de contactos celebrada también en Estambul, el pasado 16 de mayo.
Pero mientras Moscú prepara su memorando de entendimiento para presentarlo sobre la mesa, desde Kiev no han confirmado aún su participación en esta nueva cita.
Hakan Fidan, ministro de Relaciones Exteriores de Turquía es recibido por Volodomir Zelensky en Kiev. Vía X @ZelenskyyUa 30/05/2025.
El canciller ucraniano, Andrii Sybiha, declaró este viernes que Ucrania espera recibir con antelación un documento formal que detalle las propuestas de Rusia para establecer un alto el fuego. Recién entonces, dijo, se evaluará el envío de una delegación a Estambul.
“Para que la próxima reunión sea significativa, necesitamos ver antes el contenido del memorando”, expresó Sybiha en una conferencia de prensa conjunta en Kiev, acompañado por el canciller turco Hakan Fidan, quien se encuentra de visita en Ucrania.
Y aunque reconoció que Kiev está interesada en alcanzar una tregua que podría extenderse por 30, 50 o incluso 100 días, también fue claro: aún no han recibido el documento ruso ni existe un plazo definido para ello.
Por su parte, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski fue más crítico y acusó a Moscú de intentar boicotear cualquier avance real. A través de su cuenta en la red social X, el mandatario afirmó que “Rusia está haciendo todo lo posible para garantizar que la próxima reunión no tenga resultados“.
Volodomir Zelensky, presidente de Ucrania, en el fondo Andrii Sybiha, Ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania. Vía X@ZelenskyyUa 28/05/2025.
Las exigencias rusas filtradas a la prensa no han hecho más que incrementar la tensión. Entre ellas figuran demandas como el cese de apoyo militar occidental a Ucrania, la renuncia de Kiev a su ingreso en la OTAN y la suspensión de sanciones económicas contra Moscú. Además, insisten en que Ucrania ceda parte de su territorio y abandone sus aspiraciones de unirse a la Unión Europea.
Desde Occidente, las presiones también se sienten. El presidente estadounidense, Donald Trump, expresó este miércoles su “profunda decepción” con Vladimir Putin por la persistencia de los ataques contra Ucrania. Y advirtió que, en un plazo de dos semanas, evaluará si Rusia está realmente comprometida con un proceso de paz.
“Vamos a ver si nos está siguiendo el juego o no”, dijo Trump, sin precisar qué acciones tomará en caso contrario.
El enviado especial del jefe de Estado norteamericano, Keith Kellogg, declaró que esperan que la reunión del 2 de junio en Estambul se lleve adelante, y que tanto Moscú como Kiev están interesados en demostrar a Washington su disposición al diálogo. Kiev busca mayor apoyo militar, al mismo tiempo que Rusia espera un alivio en las sanciones económicas.
Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos y Keith Kellogg enviado especial de Washington, en las rondas de negociación en Turquía. Vía X@generalkellogg. 17/05/2025
Turquía, en tanto, se ha ofrecido nuevamente como anfitrión y mediador. El canciller Hakan Fidan señaló que su país está preparado para acoger otra ronda de conversaciones y que, si se logra avanzar, incluso se podría plantear una reunión trilateral entre Trump, Putin y Zelenski.
La diplomacia intenta abrirse camino pero la guerra no da tregua
En el frente, Rusia ha intensificado sus operaciones militares en territorio ucraniano. Según el Ministerio de Defensa ruso, en la última semana sus tropas han tomado control de trece localidades ucranianas.
Cuatro de ellas se encuentran en la región nororiental de Sumy, donde Moscú ha declarado la creación de una “zona de seguridad” en la frontera. Allí, las fuerzas rusas ocuparon las localidades de Loknya, Vladímirivka, Bilovody y Konstantínivka.
En la región de Járkiv, el ejército ruso anunció la captura de Stroevka y Kondrashivka, esta última ubicada apenas cinco kilómetros al norte de la ciudad de Kupiansk.
Artillería ucraniana apoyando en la defensa del frente. 36th Marine Brigade. Vía X@DefenceU. 28/05/2025
El ministro de Defensa ruso, Andréi Beloúsov, felicitó públicamente a los soldados del 121 Regimiento motorizado por su actuación en esta ofensiva. Según sus palabras, “el enemigo sufrió pérdidas considerables y se dio a la fuga”.
Además, el mando militar informó de varios ataques combinados y masivos contra infraestructuras estratégicas ucranianas, incluyendo bases de drones, sistemas antiaéreos estadounidenses Patriot, y centros de comunicaciones satelitales. “Todos los objetivos militares fueron destruidos”, aseguraron desde Moscú.
En paralelo, Alemania dio un paso adelante en su apoyo militar a Ucrania. El canciller Friedrich Merz anunció esta semana la firma de una declaración que permitirá a Kiev fabricar misiles de largo alcance, los cuales podrán ser utilizados también contra objetivos en territorio ruso.
“Apoyaremos a Ucrania ahora y en el futuro”, dijo Merz tras reunirse con Zelenski en Kiev.
Volodomir Zelensky, presidente de Ucrania y Friedrich Merz, Canciller Alemán. Vía X @_FriedrichMerz. 28/05/2025
Finalmente, un informe reciente del Equipo de Monitoreo de Sanciones Multilaterales reveló que Corea del Norte intensificó su cooperación con Rusia, enviando al menos 14 mil soldados, vehículos pesados, municiones y al menos 100 misiles balísticos, muchos de los cuales han sido utilizados contra ciudades ucranianas como Kyiv y Zaporiyia.
En una declaración conjunta, países como Alemania, Estados Unidos, Japón, Reino Unido y Corea del Sur llamaron a Pyongyang a “participar en una diplomacia significativa” y expresaron su creciente preocupación por una alianza que, según señalan, podría tener efectos duraderos en la estabilidad global.
Desde los pasillos diplomáticos hasta los frentes de batalla, la guerra en Ucrania sigue generando tensiones a escala mundial, mientras el reloj avanza hacia una nueva oportunidad de diálogo en Estambul.
